El Corte Inglés creará su propio banco

Madrid – Sabedores de las dificultades para incrementar el volumen de sus ventas, más aún en un tiempo como el actual de alta competitividad y con todos los indicadores previendo un próximo enfriamiento de la economía a escala internacional, el grupo español de grandes almacenes El Corte Inglés habría comenzado los preparativos ante el Banco de España para fundar su propio banco. Entidad con la que buscaría ofrecer nuevos servicios que complementen a los que actualmente pone a disposición de sus clientes a través de su financiera, como toda clase préstamos al consumo, a pequeñas y medianas empresas, de “confirming” y de “factoring”.

En la actualidad, los servicios financieros del grupo únicamente sirven para facilitar a sus clientes la compra de artículos de sus propios centros o para el acceso, desde mediados de 2019, a préstamos personales. Una realidad que estaría a punto de cambiar de seguirse la hoja de ruta trazada por Víctor del Pozo, consejero delegado del grupo presidido por Marta Álvarez. El primer paso de esta estrategia consistiría en lograr el carácter de “universal” para las tarjetas de crédito de la compañía. Permitiendo desde ese momento que cualquier poseedor de una tarjeta de El Corte Inglés pudiera hacer uso de ella para la adquisición y financiación de cualquier producto, y no únicamente —como hasta la fecha— en la formalización de compras de artículos y servicios distribuidos a través de sus propias tiendas y filiales como Viajes El Corte Inglés.

El principal objetivo de la compañía con esta operación sería posicionarse como entidad líder en la concesión de créditos al consumo, abriendo sus operaciones a cualquier interesado y no exclusivamente a los clientes de sus centros; poniendo en funcionamiento operaciones como, por ejemplo, la compra de un coche. Artículo que no se encuentra en su catálogo de productos, pero cuya adquisición pasaría a poder financiar a través de sus tarjetas.

Préstamos a proveedores y a pequeñas y medianas empresas

Lejos de contentarse con ampliar sus servicios de financiación a bienes de consumo, tal y como se encargan de señalar desde El Confidencial la compañía también preveería añadir servicios de “confirming”, o cesión de pagos a proveedores, y de “factoring”, cesión de crédito. Así como de concesión de préstamos a pequeñas y medianas empresas y a proveedores ajenos a la cadena.

Toda una nueva serie de servicios que convertirían a la nueva entidad en un auténtico banco que gozaría, por un lado, de la buena imagen de la que El Corte Inglés hace gala entre la mayor parte de los consumidores españoles, y por otra de la experiencia en operaciones financieras de el Banco Santander. Entidad dueña del 51 por ciento de la financiera del grupo desde octubre de 2013, y quien le estaría sirviendo de guía, cuando no de inductor, a lo largo de este nuevo proceso evolutivo del que el propio banco saldría también favorecido. Ya que con ello lograría desarrollar una nueva filial bajo una marca muy valorada y respetada entre los consumidores, precisamente en un momento en el que los bancos no cuentan de una gran consideración entre la población.

Además de favorecer esta serie de nuevos servicios, tras la fundación de su propia entidad financiera podría encontrarse también una nueva herramienta con la que desde El Corte Inglés buscarían alcanzar su tan ansiada autofinanciación. Lo que les permitiría tanto dejar de emitir bonos, pagarés o el tener que acudir a entidades externas en momentos de dificultades, como el acceso al crédito para sus marcas y filiales a mejores condiciones que las que les pudiera ofrecer cualquier otra entidad.

Photo Credits: El Corte Inglés.

 

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