El estrecho de Ormuz, entre el “abierto” de Washington y el “cerrado” de Teherán
“El estrecho de Ormuz es un corredor marítimo vital para el comercio mundial”, afirmó el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) en un comunicado, en el que subrayó que “Irán no lo controla” y que las fuerzas estadounidenses permanecen desplegadas y preparadas para “garantizar que la libertad de navegación continúe disponible para el transporte marítimo comercial”.
Se trata de la última actualización oficial del Gobierno estadounidense sobre uno de los principales corredores logísticos del mundo, una infraestructura clave para el comercio internacional, una relevancia de la que la industria de la moda tampoco queda al margen. Desde el inicio de la ofensiva militar en la región, el tránsito marítimo por el estrecho se ha reducido a una mínima parte de su capacidad habitual y el nivel de amenaza continúa siendo considerado severo, una situación que está obligando a navieras, operadores logísticos y empresas a replantear rutas y cadenas de suministro.
Las cifras reflejan el alcance de esta disrupción. Según las estimaciones más recientes de Windward Maritime Intelligence, el pasado 11 de julio atravesaron el estrecho únicamente 21 buques comerciales, frente a los cerca de 140 tránsitos diarios que se registraban antes del estallido del conflicto. Otras fuentes sitúan las cifras en niveles distintos, aunque todas coinciden en una caída muy acusada del tráfico, una diferencia que responde en gran medida a la dificultad para monitorizar la actividad real en la zona. Un número creciente de buques está cruzando como dark vessels, con el sistema de identificación automática AIS desconectado para reducir el riesgo de convertirse en un objetivo. A ello se suma la interferencia constante sobre los sistemas de navegación por satélite GNSS, que dificulta aún más el seguimiento del tráfico marítimo.
Irán sostiene una versión completamente distinta
Según informó la Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico, organismo controlado por Teherán, aseguró que los recientes movimientos que califica de ilegales por parte de las fuerzas estadounidenses impiden actualmente la navegación por el estrecho. La autoridad iraní señaló que las solicitudes de tránsito se revisarán cuando la situación se normalice y se tramitarán por orden de prioridad, después de que la Guardia Revolucionaria anunciara el cierre del paso hasta nuevo aviso y atacara dos buques comerciales por incumplir, según su versión, las normas de navegación impuestas por Irán.
Por este motivo, el United Kingdom Maritime Trade Operations, considerado una de las principales referencias mundiales en información sobre seguridad para la navegación comercial, junto con el Mando Central de las Fuerzas Navales de Estados Unidos (NAVCENT), continúa considerando el estrecho aguas internacionales. Ambos organismos mantienen el nivel de amenaza de seguridad en la categoría severa, el segundo escalón más alto de la clasificación.
Pese a ello, el Comando Central de Estados Unidos insistió el domingo en que el estrecho permanece abierto para todos los buques que deseen transitar legalmente y reiteró que Irán no controla esta vía marítima, a pesar de los recientes ataques contra embarcaciones comerciales, un mensaje que el presidente Donald Trump reiteró posteriormente en una entrevista concedida a NBC.
El origen de la disputa se encuentra en la interpretación del Memorando de Entendimiento de Islamabad, firmado el mes pasado como parte del alto el fuego. El acuerdo establece que Irán debe permitir durante al menos sesenta días el paso sin peajes de los buques comerciales mientras avanzan las negociaciones de paz y abrir conversaciones con Omán para definir el futuro modelo de administración del estrecho de Ormuz.
La actual escalada se desencadenó el 11 de julio, cuando la Guardia Revolucionaria iraní atacó e incendió un portacontenedores con bandera de Chipre que atravesaba el estrecho. Tras ese episodio, Teherán volvió a declarar cerrada la vía marítima y Estados Unidos respondió con una ofensiva aérea contra alrededor de 140 objetivos militares iraníes.
La tensión continúa aumentando. Durante la mañana de este lunes, la Guardia Revolucionaria lanzó una operación de represalia contra bases militares estadounidenses situadas en Jordania, Baréin y Kuwait. Jordania aseguró haber interceptado cuatro misiles, mientras que Kuwait informó de que estaba neutralizando varios objetivos aéreos hostiles. Por su parte, Baréin activó las sirenas de emergencia e instó a la población a permanecer resguardada.
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