Las acciones de Inditex se mantienen a la baja, a las puertas de la presentación de resultados
Madrid – Como evento marcado en rojo del calendario de esta semana, este miércoles día 11 el grupo Inditex presenta sus cuentas concernientes al ejercicio anual completo de 2025. Periodo comprendido entre el 1 de febrero de 2025 y el 31 de enero de este 2026, que se confía que la multinacional de la moda española, aún a pesar de los efectos por los tipos de cambio, vuelva a cerrar en crecimiento positivo y encaramándose a nuevos máximos históricos, tanto de ventas como de beneficios.
Poniendo en su justo contexto cual ha venido siendo el desarrollo más inmediato experimentado por la compañía española, y por sus diferentes cadenas en cartera, Inditex cerró su último año fiscal de 2024 con unas ventas anuales de 38 632 millones de euros (+7,46 por ciento) y un beneficio neto anual de 5 877 millones de euros (+8,93 por ciento). Datos en máximos históricos que se prevé que la compañía termine por superar al cierre de este último ejercicio de 2025, atendiendo a cómo ha sido su ejecución a lo largo de todo el año, y a la espera eso sí de terminar de confirmar los registros de venta con los que el grupo cerró el último trimestre del año; un periodo que en cualquier caso se da por descontado que pueda terminar de afectar de manera negativa a sus balances, teniendo en cuenta que precisamente el cuarto trimestre es el de mayor facturación para el conjunto de la compañía presidida por Marta Ortega.
A la espera de así pues poder terminar de despejar esas últimas incógnitas, haciendo un repaso de cómo ha venido siendo su ejecución a lo largo de su último año fiscal, Inditex abrió 2025 con unas ventas durante el primer trimestre por 8 274 millones de euros (+1,52 por ciento) y un beneficio neto de 1 305 millones de euros (+0,46 por ciento). Unos crecimientos prácticamente planos que sembraban la duda sobre la capacidad real de Inditex para seguir creciendo, incertidumbre que parcialmente se terminaba de despejar con la presentación de las cuentas de un segundo trimestre que el grupo completó con ventas por 10 083 millones de euros (+1,69 por ciento) y un beneficio neto de 1 486 millones de euros (+0,47 por ciento); unos indicadores únicamente ligeramente superiores a los registrados durante el trimestre anterior, pero que no obstante se daban sobre un contexto particularmente complejo en relación con los tipos de cambio.
Se trata este de un factor sobre el que de manera particular se pronunciaba Óscar García Maceiras, consejero delegado de Inditex, durante la presentación de esos resultados al cierre del primer semestre del año, un encuentro desde el que subrayaba frente a inversores y analistas que las ventas del grupo al cierre de la primera mitad del ejercicio habían alcanzado los 18 357 millones de euros, tras registrar un crecimiento de un +1,61 por ciento, a tipo de cambio constante del +5,1 por ciento. Un apunte que fue más que bien recibido por parte de los mercados, a la vista de cómo, tras la presentación de esas cuentas, las acciones de Inditex terminaron por anotarse durante esa misma jornada de cotización del 10 de septiembre una revalorización de un +6,51 por ciento, hasta los 45,43 euros la acción.
A la espera de los resultados del cuarto trimestre
Como última actualización sobre su desempeño a lo largo de este agitado año fiscal, desde Inditex informaban a comienzos de diciembre de sus resultados del tercer trimestre, que la compañía cerró reactivando su crecimiento en ingresos con ventas por 9 814 millones de euros (+4,88 por ciento, del +8,4 por ciento a tipos de cambio constante). Un aumento de las ventas que se registró al tiempo que el beneficio neto se disparaba igualmente, hasta los 1 831 millones de euros (+8,9 por ciento). Los indicadores de crecimiento, en términos porcentuales, más altos de los registrados por la compañía —al menos hasta el momento— durante todo este último año fiscal, que Inditex cerraba en los nueve primeros meses del ejercicio con unos ingresos totales por valor de 28 171 millones de euros (+2,73 por ciento), y con un beneficio neto acumulado de 4 622 millones de euros (+3,66 por ciento).
Partiendo de estos últimos datos, falta ahora por terminar así pues de conocer en qué valores la compañía ha alcanzado a completar el último y cuarto trimestre del ejercicio de 2025. Periodo de tres meses que en diciembre adelantaban haber abierto con un incremento de la facturación, a tipos de cambio constante, de un +9 por ciento, entre el 1 de noviembre y el 24 de noviembre, y de un +10,6 por ciento, en el periodo de entre el 1 de noviembre al 1 de diciembre. Porcentajes que este miércoles terminará por desvelarse en qué medida lograron mantenerse a lo largo de todo el trimestre, contribuyendo a impulsar la compañía sobre los datos del cuarto trimestre de 2024; una base comparable de ventas por 11 210 millones de euros (+8,43 por ciento), y un beneficio neto de 1418 millones de euros (+10,69 por ciento).
Con estos datos en la mano, se da por supuesto que Inditex informará de unos datos al cierre del ejercicio de ventas próximas a los 40 000 millones de euros. Mientras que en términos de rentabilidad, el indicador igualmente se prevé que cierre en máximos históricos, con un beneficio neto que, por primera vez en la historia de la compañía, presumiblemente se situará por encima de la barrera de los 6 000 millones de euros.
Con unas acciones “bajo presión” por la crisis en Oriente Medio
Como parte del resto de informaciones de interés que, más allá de los estados financieros, se prevé que terminen por abordarse durante la presentación de resultados de este miércoles, estarán las relacionadas con el nuevo dividendo que el Consejo de Administración propondrá a la Junta General de Accionistas para 2026, después de elevarlo en 2025 un +9 por ciento hasta los 1,68 euros por acción (1,13 euros de dividendo ordinario y 0,55 euros de dividendo extraordinario); las relacionadas con el avance sobre el programa de recompra de acciones anunciado por la compañía a comienzos de febrero, y del ofrecían una actualización hacia medidados de mes; y con las operativas de la multinacional en Oriente Medio.
A este respecto, y según los datos pormenorizados al cierre del ejercicio de 2024, Inditex cuenta en la región con cerca de 700 tiendas repartidas por un total de hasta nueve mercados, y en concreto por Arabia Saudita (167 tiendas), Emiratos Árabes Unidos (77 tiendas), Kuwait (33 tiendas), Baréin (16 tiendas), Qatar (36 tiendas), Líbano (24 tiendas), Jordania (18 tiendas), Israel (82 tiendas) y Turquía (204 tiendas). Países a los que justamente en la víspera la compañía sumaba Irak, con la apertura de sus primeras tiendas en el país de sus cadenas Zara Home, Oysho, Massimo Dutti, Lefties, Bershka y Zara. Una exposición elevada, para lo que basta atender a cómo para las mismas fechas la compañía disponía de poco más de 100 tiendas en Reino Unido, o menos de 100 en los Estados Unidos, se mayor mercado por detrás únicamente de España, pero aún así controlada, en la medida en la que en la mayoría de esos mercados la compañía opera a través de socios locales como la compañía libanesa Grupo Azadea. Algo que no quita para que, en mitad de este nuevo contexto desafiante para la economía, y para las cadenas globales de valor, las acciones de Inditex hayan venido experimentando una alta presión desde que estallase el conflicto en la región tras el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado sábado 28 de febrero.
En respuesta justamente a este nuevo escenario de incertidumbres, después de mantenerse máximo sobre máximo durante todas las primeras semanas de este recién estrenado año de 2026, hasta tocar la cota en máximos históricos —hasta la fecha— de los 58,28 euros la acción durante la jornada del 19 de febrero, las acciones de Inditex cerraban la sesión de cotización del viernes 27 de febrero —la víspera de los primeros ataques contra Irán— marcando en los 56,82 euros la acción. Un valor sobre el que desde entonces no han cesado de retroceder, hasta situarse en los 49,95 euros en los que, como mínimo intradía hasta este momento, marcaban durante la jornada de cotización de este lunes 9 de marzo. Una cifra que supone una caída de un -3,73 por ciento desde los 51,88 euros en los que las acciones de Inditex cerraban la jornada del pasado viernes día 6 de marzo, y de un -12,09 por ciento con respecto a esos 56,82 euros en los que cotizaban antes de los primeros ataques contra Irán. Crisis que en estos momentos mantiene “castigadas” las acciones de Inditex con una caída de un -10,17 por ciento, entre esos 56,82 euros y los 51,04 euros en los que en estos momentos marcan las acciones de la compañía española.
- Inditex presentará los resultados del ejercicio de 2025 el miércoles 11 de marzo de 2026; unas cuentas que se espera que superen los máximos históricos de ventas y beneficios del año anterior, a pesar de los desafíos por los tipos de cambio.
- A lo largo de 2025, Inditex mostró un crecimiento fluctuante, con un primer y segundo trimestre con aumentos modestos, pero una reactivación significativa en el tercer trimestre, impulsando las ventas y el beneficio neto.
- Durante la última semana las acciones de Inditex han estado bajo presión debido a la crisis en Oriente Medio, experimentando una caída de hasta un -12,09 por ciento desde los primeros ataques contra Irán.
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