• Inicio
  • Noticias
  • Empresas
  • Mujeres al mando: entrevista con Anne-Laure Descours, la CSO de Puma SE

Mujeres al mando: entrevista con Anne-Laure Descours, la CSO de Puma SE

Por Barbara Russ

17 de diciembre de 2020

Empresas |INTERVIEW

Anne-Laure Descours es la nueva directora de recursos de Puma SE (CSO- son sus siglas en inglés), y pasa a ser miembro del consejo de dirección de la compañía alemana. Desde FashionUnited tuvimos la oportunidad de entrevistarla a través de videoconferencia, desde su oficina de Hong Kong. La nueva CSO compartió su visión sobre el liderazgo femenino comparado con el liderazgo masculino, debatió sobre la cadena de suministro en tiempos del covid, y dio algunos consejos para los emprendedores.

¿Si tuviera que describir su carrera profesional hasta el momento, que diría?

Siempre he sido una persona curiosa, aunque de alguna manera también soy sencilla. Hace 25 años me trasladé a Hong Kong, después de haber trabajado como compradora para una compañía del Otto Group en Francia. Me enamoré de Hong Kong y decidí que quería trabajar aquí. Pensé: “Me quedaré aquí unos cuantos años, adquiriendo experiencia laboral y después regresaré a Europa”. Eso fue en 1994 y todavía estoy aquí. Desde el punto de vista profesional, me quedé en Hong Kong por dos razones: primero, porque el apoyo que recibes siendo una mujer trabajadora, te permite desarrollar tu carrera profesional, y segundo, en Hong Kong y en China en general, la gente no te ve como una mujer. Aquí te ven como una persona. Si observas a tu entorno, ves que hay un gran porcentaje de mujeres que ocupan puestos ejecutivos dentro del tejido empresarial. Aquí, las mujeres tenemos oportunidad y espacio para desarrollarnos.

Cambié de trabajo y de compañía un par de veces y siempre fue porque quería evolucionar, no porque tuviera grandes planes en cuanto a mi carrera profesional. Cogí las oportunidades que se me presentaban y creo que esta actitud me ayudó mucho. Si tienes la posibilidad de hacer algo, no veo ninguna razón para no hacerlo. Debes tomar riesgos en la vida. Aprendes mucho de los fracasos.

¿Cómo te enfrentas a los fracasos?

Como todo el mundo, he tenido que enfrentarme a muchos obstáculos en la vida. Lo intentas y si funciona, estupendo, si no, sigues adelante. Muy pragmático y no es más que sentido común. No te lo pienses demasiado, solo inténtalo.

Debes soñar y permitirte intentarlo, permitirte fracasar. Aprendemos de los fracasos. Cada fracaso te hace más fuerte. Las mujeres a veces somos demasiado tímidas y tenemos demasiado miedo, y pensamos que no somos capaces, a mí también me pasa.

Pienso que es más difícil para las mujeres, por la falta de confianza en nosotras mismas. Crecimos con cuentos de hadas, con cuentos de súper mujeres. Pero no hay súper mujeres, solo hay mujeres. Para mi, la clave del éxito fue encontrar a un grupo de amigas que me apoyaran. Mi grupo de amigas y yo, que es un grupo de amigas muy diverso por cierto, incluye a una francesa, una inglesa, una china, una mujer soltera, una mujer casada, una que tiene hijos y otra que no los tiene, hemos acordado vernos todos los viernes desde las 6 de la tarde hasta las 9. Solo tenemos una regla: “no podemos hablar de nuestros hijos”. Solo hablamos de nosotras mismas y de qué nos ha pasado durante la semana. Pronto nos dimos cuenta de que no tienes que estar siempre bien. Puedes tener una buena semana y si te sientes bien: puedes ayudar a las demás. Y en las semanas que no te sientes bien, las demás te pueden ayudar con algún consejo, y estando a tu lado.

Para las mujeres, nuestras amigas son un valor imprescindible, y nos apoyan en los momentos bajos. Con nuestros hijos y con nuestras inseguridades. Los hombres suelen ser menos abiertos en cuanto a sus propios fracasos, sus debilidades y sus temores. A las mujeres no nos cuesta tanto. Porque tengo amigas, soy más fuerte y tengo más éxito.

Comparando Francia, Alemania, y Hong Kong, ¿qué cambios piensa usted que son necesarios a nivel estructural para ayudar a las mujeres a trabajar en el mundo empresarial?

Yo crecí en Francia y comparándolo con Alemania, en Francia animan más a las mujeres a trabajar, mis padres también me animaron para que tuviera una carrera profesional. El apoyo a las mujeres dentro del sistema francés les ayuda a librarse de su culpabilidad en cuanto a abandonar el hogar y continuar con su trabajo después de tener hijos.

Parte del reto de Alemania consiste en cambiar la forma de ver a las madres que trabajan. Ninguna de mis amigas francesas ha dejado de trabajar para tener hijos. Ninguna de ellas consideró quedarse en casa después de graduarse. Al mismo tiempo no puedes soñar con tenerlo todo.

Cuantas más responsabilidades asumes, más gente será dependiente de ti y más dependiente será una empresa de ti, así que tienes que estar presente. Ser una madre que trabaja es un desafío. Intentas establecer el mejor balance posible entre tu vida familiar y tu vida laboral, pero a veces te sentirás culpable. Los hombres de mi generación no se sienten muy culpables. Yo me he perdido muchos cumpleaños de mis hijos y muchas fiestas de niños. Intenté estar allí, pero cuando no estuve, no estuve. Sin embargo, cuando les pregunto a mis hijos ahora, me dicen: “Sí, viajabas y trabajabas mucho pero al final tuvimos una buena niñez y fuiste una madre estupenda”.

¿Qué impacto ha tenido este año en tu trabajo diario en la gestión de cadena de suministro?

La cadena de suministro y la gestión de recursos son una parte complicada de la organización, y por tanto estoy acostumbrada a enfrentarme a problemas y adaptarme. Me veo un poco como la persona que resuelve los problemas. En este puesto siempre hay algo que no pasa como lo habías planeado en tu cabeza. Sí, la pandemia es una crisis extrema, pero en esta parte de la organización estamos acostumbrados a gestionar problemas, a superar tiempos inseguros y cambios. La gente que trabaja en recursos es muy ágil y flexible en cuanto a la gestión cotidiana de los temas.

Lo que ha subrayado el covid, y lo que no ha cambiado, es la necesidad de cooperación. Porque estábamos muy cerca de nuestros proveedores, hemos podido capear este temporal juntos, como equipo. Y no solo con los proveedores, sino también con nuestros socios de retail. Si tuviera que mencionar un punto positivo de esta crisis, sería que hay apoyo mutuo entre todos. Porque si uno de nosotros no sobrevive a la crisis, todos estamos en riesgo. Tengo amplias expectativas de que esta cooperación y el apoyo mutuo superen la pandemia.

¿Podemos hablar también de un punto de vista de liderazgo femenino?

Sí, puede ser que hable mi parte madre. Las mujeres experimentamos la empatía a otro nivel. Pensamos en el valor de la gente y en el equipo. Tratamos de juntarlos y darles fuerza. Muchos países que han manejado bien la pandemia son países con mujeres al mando: interactuar con otros, considerar otras opiniones, tomar parte en un debate común antes de tomar una decisión. Puede que suene ingenuo, pero si has dado vida a un niño, sabes que la vida es preciosa. Al final se trata de seres humanos. Nuestros proveedores son seres humanos, nuestro equipo está compuesto de seres humanos y nuestros clientes son seres humanos y nos importan. Ellos están en el centro de todo lo que hacemos a diario.

¿Qué consejo le daría tu yo más joven a los recién graduados?

No renuncies nunca a tus valores, no aceptes nunca un compromiso en este sentido. Con los años, te das cuenta de que la única persona que no puedes mentir es a ti mismo. Sé fiel a tus valores, sé fiel a ti mismo, sé sincero y preocúpate por los demás. Esa es para mi la receta de la felicidad.

Para los nuevos emprendedores que entran al mercado laboral, este año no será fácil. Mi consejo sería: aunque tu primer trabajo no sea tu trabajo soñado, te dará la oportunidad de aprender algo. Quédate con lo positivo. No lo veas todo negativo. Busca lo positivo. No se trata de correr la vida a alta velocidad, es más bien un maratón, una carrera de larga distancia. Interactúa con la gente, ten una mente abierta, siempre hay algo positivo en la vida. Nada es seguro. No esperes poder planificarlo todo de antemano. Creo que la actual crisis del Covid-19 nos da la oportunidad de reiniciar de una manera u otra, de estar atentos y agradecidos de lo que tenemos y de lo que podemos hacer.