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Multa millonaria contra JD Sports y Footasylum

Por Jaime Martinez

14 feb 2022

Empresas

Photo Credits: JD Sports.

Por si el deber de tener que llevar a cabo su desinversión, obligada, de la cadena británica Footsaylum fuera de por sí una cuestión menor, el Grupo internacional británico JD Sports, multinacional especializada en el sector deportivo como matriz de cadenas tan conocidas como la homónima JD, DTLR Villa, Sprinter, Sport Zone o Footpatrol, acaba de recibir, al igual que Footsaylum, una cuantiosa multa impuesta por la Autoridad de la Competencia y de los Mercados del Gobierno Británico (CMA). Institución responsable de decretar, a comienzos del pasado mes de noviembre de 2021, que JD Sports debía salir de la cadena que había adquirido a mediados de abril de 2019 por 90,1 millones de libras por atentar contra la libre competencia en el mercado británico, y desde la que ahora acusan nuevamente a la multinacional, así como a Footsaylum, de haber violado una resolución anterior, de mayo de 2021. Motivo este que es en el que se terminan sustentando para imponer una multa que, en su conjunto, asciende hasta cerca de unos 5 millones de euros.

Tal y como se han encargado de explicar desde la CMA, es habitual que en el marco de una investigación sobre libre competencia la organización termine emitiendo una orden provisional, con el fin de evitar que las compañías investigadas continúen avanzando en su proceso de integración, y favoreciendo así el que puedan seguir compitiendo entre sí como lo habían estado haciendo hasta su acuerdo de compra. Una orden que imponían a JD Sports y a Footsaylum en mayo de 2021, en virtud de la cual se les prohibía intercambiar información comercial confidencial sin consentimiento previo, requiriendo que además ambas compañías alertaran a la CMA en el caso de que esto se llevara a cabo, para lo que además desde la institución ordenaban que implementasen unas estrictas medidas de seguridad para garantizar el buen cumplimiento de la orden.

Sin embargo, y según se habrían encargado de constatar desde la CMA, durante ese periodo de tiempo previo a la resolución final adoptada en noviembre, las compañías violaron esa directriz en al menos 2 encuentros, mantenidos el 5 de julio y el 4 de agosto de 2021. Unas reuniones en las que, según la CMA, Peter Cowgill, director ejecutivo de JD Sports, y Barry Bown, directo ejecutivo de Footasylum, entraron a compartir información confidencial sobre el rendimiento comercial de Foosaylum, relativas al cierre programado de 6 tiendas de la cadena o vinculadas a los contratos con distintos proveedores de logística, todo sin notificar de ello a la CMA.

“El intercambio de esta información guardaba el potencial de afectar la competencia en el mercado y de dar lugar a un comportamiento anticompetitivo”, sostienen desde la CMA. “Además”, añaden, “el posterior hecho de que las empresas no informaran de estas infracciones, afectó de manera significativa a la capacidad de la CMA para actuar con rapidez para evitar que esta clase de información siguiera compartiéndose, aumentando el riesgo de que pudiera afectar a futuras decisiones comerciales adoptadas por las compañías”.

Multa de 4,7 millones de libras

Una vez tuvieron constancia de esta serie de encuentros, desde la CMA iniciaron una investigación con el fin de poder conocer en detalle los hechos, solicitando a ambas compañías detalles sobre las reuniones que habían mantenido desde julio de 2020, así como de los asuntos que habían estado tratando en dichos encuentros y muestras de la documentación relativa a los mismos. Unas informaciones que, sostienen desde la CMA, ambas compañías estaban legalmente obligadas a poner a su disposición, pero que en una reunión mantenida el pasado mes de diciembre de 2020, ambas sostuvieron que no se intercambiaron ninguna clase de documentos, en un hecho que desde la CMA mantienen que no es cierto. Motivo por el que cada una de las compañías han sido multadas con 20.000 libras esterlinas, de los 30.000 que tiene como máximo imponer la CMA a compañías que no dan cumplimiento a sus avisos.

A esta cantidad menor, se suman los 2,5 millones de multa impuestos a JD Sports y las 200.000 libras a Footasylum por no haber adoptado las necesarias medidas de seguridad para impedir el intercambio de información entre ambas compañías. Cifra a la que se suma una multa de 1,8 millones de libras contra JD Sports y de 180.000 libras a Footasylum, en este caso por haber compartido información comercial confidencial y no haber alertado de ello a la CMA. Haciendo todo ello un total que asciende hasta cerca de los 4,7 millones de libras, unos 5,62 millones de euros al cambio actual, que ambas compañías tendrán que abonar en suma en multas impuestas por Competencia. Una cantidad que pierde parte de su significado si la ponemos dentro de un contexto como el del holding JD Sports, que prevé llegar a cerrar su actual ejercicio fiscal de 2021/2022 con un beneficio antes de impuestos por valor de 875 millones de libras.

“Hay un agujero negro en lo que respecta a las reuniones celebradas entre Footasylum y JD Sports”, sostiene Kip Meek, presidente del equipo encargado de investigar la fusión de ambas compañías, que se decidían a suspender definitivamente desde la CMA el pasado mes de noviembre. “Ambos directores ejecutivos no pueden recordar detalles cruciales sobre estas reuniones”, y además “ni el CEO ni el consejero general de JD Sports pueden proporcionar ninguna documentación sobre las reuniones”, de las que no hay “notas, agendas, email o llamadas telefónicas, cuyos registros algunos fueron eliminados antes de que pudieran entregarse a la CMA”.

Desde JD Sports matizan las acusaciones de infracción

Unas acusaciones que sin embargo tratan de matizar desde JD Sports, que se justifican alegando que las acusaciones de la CMA son “incorrectas o se han hecho públicas haciendo uso de un lenguaje incendiarios”. “En particular”, sostienen desde la multinacional deportiva, la CMA “está sugiriendo, por primera vez, que los registros telefónicos han sido borrados, y, si bien JD acepta que algunas registros telefónicos no estaban disponibles, refuta absolutamente cualquier acusación de que esto se debió a que se borraron deliberadamente”. Pudiendo además “confirmar que envió voluntariamente todos sus dispositivos relevantes a un tercero para un análisis forense”. Terminando su defensa argumentando que “no había ningún requisito legal en la Orden para que JD notificara a la CMA que se había realizado una reunión o de que debían tomarse notas de estas reuniones”.

Vista esta serie de consecuencias, y con la intención de pertrecharse frente a posibles nuevas sanciones, desde JD alegan que “el Grupo ya ha tomado medidas rápidas par implementar medidas adicionales para fortalecer sus procesos que ahora van más allá de lo que legalmente exige la CMA”, mientras que “continuarán trabajando de manera constructiva con la CMA en el proceso para la venta de Footasylum de acuerdo con la resolución de la CMA de noviembre de 2021”.