Trump amenaza con romper relaciones comerciales con España
Madrid – Este martes, 3 de marzo, mantenían una reunión bilateral en la Casa Blanca el canciller alemán, Friedrich Merz, y el presidente de los Estados Unidos, Donald J. Trump. Un encuentro dirigido de manera preferente a abordar una serie de diferentes tratados comerciales entre ambos países, y en el que terminaron por irrumpir como asunto colateral las cada vez más tensas relaciones diplomáticas entre Washington y Madrid, con el norteamericano anunciando su intención de romper relaciones comerciales con España.
En mitad de un contexto más que tenso y bañado de incertidumbres, para tanto lo que respecta al plano internacional global de manera general, y a las relaciones diplomáticas entre los países europeos y los Estados Unidos de manera particular, el canciller alemán Friedrich Merz y el presidente estadounidense Donald J. Trump se reunían este martes en la Casa Blanca con una agenda ya de por sí más que cargada de cuestiones a abordar. Entre ellas, y tal y como ambos mandatarios se encargaban de repasar durante el tradicional encuentro previo con periodistas en el despacho oval, desde los acuerdos comerciales que están negociando los representantes de ambos países, a cómo no el actual escenario bélico que se ha desatado en Irán afectando a las cadenas de valor de Asia, la India, Oriente Medio, Europa y la Costa Este de los Estados Unidos, o la guerra que sigue librándose en Ucrania. Un tema este último sobre el que Merz hizo un especial hincapié, al tiempo que destacaba cómo “tenemos demasiados ‘tipos malos’ en el mundo” en este momento.
Junto a estos temas de actualidad, para tanto a lo que respecta a las relaciones entre ambos países, como al conjunto del actual escenario geopolítico, tras la pregunta de una de las periodistas presentes en el encuentro entre ambos mandatarios se sumaba como asunto a abordar las crecientes y cada vez más tirantes relaciones diplomáticas entre los Estados Unidos y España. Un país sobre el que Donald Trump no es que haya lanzado una amenaza airada, sino directamente informado de manera pública del hecho de que directamente ha ordenado a Scott Bessent, secretario del Tesoro de los Estados Unidos, cortar toda relación comercial con España.
“No tiene absolutamente nada que necesitemos”.
La pregunta en cuestión presentada a los mandatarios iba encaminada a saber cuál estaba siendo exactamente el apoyo que Estados Unidos estaba encontrando entre los socios de la OTAN, en el marco de la operación militar desplegada contra el régimen iraní. Una contienda para la que Merz ya se había encargado de señalar que, por parte del Gobierno alemán, “estamos en la misma página” que Estados Unidos en su lucha por el derrocamiento de “este terrible régimen”, y sobre la que Trump subrayaba haber encontrado un apoyo útil por parte de diferentes países europeos, entre los que no se encontraba España. País al que ha calificado de ser un aliado “terrible” y de “poco amigable”, después de que el Gobierno prohibiera al ejército estadounidense hacer uso de las bases militares con las que cuenta en España para sus operaciones contra el régimen de los ayatolás. Prohibición sobre la que Trump ha ironizado, al tiempo que informaba de esa decisión de cortar toda relación comercial con el país. Un extremo que desde el Ejecutivo español ponen en duda, puesto que las relaciones comerciales entre ambos países se manejan a nivel europeo, lo que no resta para que Estados Unidos pueda forzar cualquier clase de medida comercial que atente contra los intereses de las compañías españolas.
“Algunas de las naciones europeas han sido útiles y otras no”, en el primer grupo se encontrarían países justamente como Alemania, que “ha sido genial”, pero otros “como España, han sido terribles”, señalaba Trump desde el despacho oval con Merz sentado a su mano derecha. “De hecho, le dije a Scott que cortara todo trato con España”, anunciaba el presidente estadounidense, antes de comenzar a repasar la lista de “agravios” cometidos por España, o mejor dicho por su Ejecutivo, como aliado de Estados Unidos, y que comenzaron con su negativa a elevar el gasto militar acordado por la OTAN para los miembros de la alianza. “Cada nación europea a mi petición pagó el 5 por ciento, que es lo que deberían estar haciendo”, pero mientras “todo el mudo estaba entusiasmado con ello”, indicaba, “España no lo hizo”.
Continuando con esas dinámicas, añadía Trump, ahora desde el Gobierno español se “dijo que no podemos usar sus bases” militares. “Realmente no lo necesitamos”, pero es que además, subrayaba el presidente estadounidense, “podríamos usar sus bases si quisiéramos, podríamos simplemente entrar volando y usarlas”, porque “nadie va a venir a decirnos que no las usemos”. Aún así “fueron poco amigables”, y por ello se decidió a trasladar esa directriz con relación al país al secretario del Tesoro. “España no tiene absolutamente nada que necesitemos, aparte de grandes personas. Tienen grandes personas, pero no tienen un gran liderazgo”, incidía en claro señalamiento al presidente del Gobierno de España. “Fueron el único país de la OTAN que no accedió a subir el 5 por ciento”, y “querían mantenerlo en el 2 por ciento, y no pagan ni el 2 por ciento”, incidía Trump, “así que nosotros, vamos a cortar todo el comercio con España. No queremos tener nada que ver con España”.
La “defensa” del canciller alemán
Si la mención a España y ese anuncio de ruptura de las relaciones comerciales entre ambos países se realizaba a poco de haber empezado el encuentro con los periodistas, la cuestión nuevamente volvía a tomar protagonismo hacia el final de la misma cita. Momento en el que el canciller alemán, en respuesta a una pregunta específica sobre el asunto, salía a tratar de apaciguar ligeramente los ánimos, eso sí, al tiempo en el que destacaba que en cualquier caso el país debe cumplir con el objetivo de destinar el 5 por ciento del PIB a inversiones en defensa, tal y como han acordado los socios de la OTAN.
“Hemos intentado convencer a España de que alcance el 3 o el 3,5 por ciento, que es lo que se acordó en la OTAN”, y “como ha dicho el presidente, es correcto, España es el único que no está dispuesto a aceptar eso”, apuntaba Merz. “Estamos intentando convencerles de que esto es parte de nuestra seguridad común, de que todos tenemos que cumplir con estos números”, que pasan por invertir “el 3,5 por ciento para el ejército y otro 1,5 por ciento para nuestra infraestructura militar”; cifras con las que “España tiene que cumplir”.
- El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha aunciado su intención de romper relaciones comerciales con España durante una reunión bilateral con el canciller alemán, Friedrich Merz, en la Casa Blanca.
- La decisión de Trump es fruto de la “terrible” condición de España como país aliado, manifestada con su negativa a aumentar su gasto militar al 5 por ciento acordado por la OTAN y a prohibir el uso de sus bases militares para operaciones de Estados Unidos contra el régimen iraní.
- El canciller alemán, Friedrich Merz, intentó mediar en la situación, pero destacando la importancia de que España cumpla con los objetivos de gasto en defensa de la OTAN.
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