Con vida propia, los vestidos robóticos se toman la pasarela de la NYFW

Una serie de sorprendentes vestidos robóticos desfilaron en la Semana de la Moda de Nueva York, incluido uno perfecto para la era post #MeToo, con apliques de hojas metálicas en un hombro que se agitan y tintinean cuando alguien se acerca demasiado, gracias a sensores de movimiento ocultos.

Los vestidos fueron creados con un kit diseñado por la exmodelo estadounidense-alemana Anina "Net" Trepte, fundadora de la empresa 360Fashion Network, que permite que diseñadores que no saben programar utilicen la tecnología en sus prendas.

A pedido de la empresaria y con la ayuda de estos kits, dos diseñadoras, Clare Tattersall y Azrael Yang, crearon seis vestidos que desfilaron por la pasarela del show del movimiento artístico Melange, en una iglesia episcopal de Harlem, al inicio de la Semana de la Moda de Nueva York.

Tecnología para todas

"Tengo una misión: alentar a otras mujeres a involucrarse en la tecnología", explicó Anina a la AFP en una exposición de los "vestidos robóticos" a pasos de Union Square, donde exhibió los originales atuendos. "Estos diseñadores fueron los primeros en probar los kits. Y el resultado fue fenomenal", añadió.

Tattersall, que es británica pero reside en Nueva York, creó el vestido con las hojas que se agitan, y otro con grandes pétalos futuristas que se abren mecánicamente, perfecto para atraer todas las miradas en una fiesta (también pueden volver a cerrarse solos). Y finalmente, un tercero con una gran capucha plateada que se sube y baja sola, sin necesidad de usar los brazos, al presionar un botón.

Yang, quien reside en Pekín, se inspiró en el océano y las algas para sus vestidos, que se mecen suavemente, guiados por sensores e información sobre el medio ambiente.

"¿Quién hubiera pensado que una modelo podría crear toda esta tecnología", preguntó la exmodelo de cabello rojo y grandes ojos azules, que dejó las pasarelas y se mudó a Pekín para dedicarse a la tecnología hace más de una década.

"Todos los diseños y la tecnología en estas prendas fueron creados por mujeres. ¡Y los hombres hicieron la costura!", dijo Anina, riendo.

La diseñadora Clare Tattersall, fundadora de la empresa neoyorquina de ingeniería de moda ThunderLily, concuerda en que la educación es la clave.

"Mi meta es que las jóvenes se involucren en las matemáticas y la tecnología, mostrarles que la tecnología es una herramienta creativa", dijo a la AFP Tattersall, que enseña "tecnología ponible" a niñas y adolescentes, y cree que ésta tiene un gran futuro especialmente en el mundo de la salud y el ejercicio físico.

Varios ejemplos de la "tecnología ponible" diseñada por Trepte formaron parte de la exposición, como joyas luminosas, billeteras que cargan el teléfono y un anillo moderno, blanco, que al presionar su centro envía un mensaje de texto SOS y la localización GPS a una persona de contacto.

Había también kits para fabricar guantes con luces LED, abrigos térmicos, y hasta un robot de lujo que prepara cócteles y puede activarse a través de una chaqueta que lleva sensores ocultos en los botones bordados en las mangas.

Una invitada especial

La invitada especial a la exposición de vestidos robóticos fue Sophia. No una persona, sino un robot creado por Hanson Robotics de rostro y gestos tan similares a los de un humano que provoca escalofríos con sus naturales pestañeos.

Sophia también participó en el show "Esto es normal" de Melange, donde pronunció un discurso sobre la diversidad en la pasarela por la cual desfilaron modelos con sobrepeso, de baja estatura, LGBTQ, negros o con síndrome de Down.

"Sophia está aquí para defender la inclusión y la diversidad mientras nos adentramos en el mundo de los derechos LGBTQAI", subrayó Anina, el "AI" en referencia a la inteligencia artificial.

La marca Rag & Bone también utilizó un robot en su regreso a la NYFW luego de tres años de ausencia: un gran brazo robótico filmó el show y las imágenes fueron mostradas en vivo al público en grandes pantallas LED.

Conectado a sensores que captaban los movimientos de las modelos, el brazo robótico se transformó en un personaje más del desfile, primero "juguetón" y luego "bastante asustador, vigilante", explicó el director del robot para el show, Aaron Duffy, a la revista Fast Company.

Photo Credit: Laura Bonilla CAL / AFP

 

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