Insights desde Intermoda para la industria en 2019

Después de cuatro días de una celebración a la industria de la moda latinoamericana, en donde distintas marcas de moda lograron cerrar negocios, diseñadores reconocidos desvelaron sus más recientes colecciones y diseñadores emergentes se dieron a conocer, Intermoda cerró una exitosa edición más, la primera del año, y comienza a prepararse para su próxima edición del 16 al 19 de julio. Sin embargo, no fueron sólo las ventas lo que esta feria dejó a su paso. A lo largo de nueve conferencias que abarcaron desde tendencias, hasta perspectivas políticas y de negocio, los expertos que tomaron el escenario plantearon el panorama actual de la industria de la moda en el país y qué esperar de su evolución en el corto plazo.

A continuación, algunos de los mayores aprendizajes que se pueden destacar de tres de las conferencias más esperadas que se dieron en Guadalajara.

De Chile, Mole y Pozole, los nuevos modelos de comercialización, por Anna Fusoni

La especialista habló sobre los retos a los que se enfrentan los estudiantes, los diseñadores y los dueños de negocios de moda actualmente, pero también a las oportunidades que están frente a ellos. Para empezar, destacó que el comercio en línea debe estar en sintonía con el consumidor, pero esto no significa que las ventas minoristas en tienda estén por desaparecer, al contrario. En 2018, en México se abrieron 39 nuevos centros comerciales, más de 24 millones de metros cuadrados, lo que significó un 8.7 por ciento de incremento de espacios comerciales a comparación del año pasado. “Nos sigue gustando ir al centro comercial”, expresó durante su ponencia, pero recalcó que hay que mirar tanto a las tiendas, como a las oportunidades que se abren en línea. Al respecto, recalcó que las grandes departamentales que hay en el país, como Palacio de Hierro o Liverpool están buscando atraer al diseño mexicano a sus anaqueles, pero que también en las redes sociales se está abriendo un escaparate como nunca antes, que le da alta visibilidad a los creadores nacionales.

En otro tema, Fusoni habló de que el “excepcionalismo” es una de las grandes tendencias actuales. El consumidor mexicano quiere usar productos mexicanos, nos encontramos en un momento en que la búsqueda y la aceptación del diseño mexicano de manera nacional está al alza y hay que aprovechar esta ola de interés. Sin embargo, hizo hincapié en que la manera de aprovechar las oportunidades es a través de la profesionalización de la moda. “El diseñador se hace más emprendedor”, expresó. La experta detalló que no es sólo la creatividad la que se requiere, sino tener una visión de negocio por la moda, un cuidado del proceso de calidad y una nueva actitud emprendedora.

En cuanto a los retos, la también empresaria contempla que es necesario tener una oferta de moda diferenciada, un mayor conocimiento de toda la competencia, una manera adecuada de costear y interacción con el perfil del cliente al que se intenta llegar. Al respecto, también destacó que se requiere establecer una relación con el punto de venta, estar al día con lo que pasa en tienda y, sobre todo, capacitar al personal de venta, ya que se trata de la primera impresión que tiene un cliente con la marca.

Emprendimiento exitoso de una marca de moda, por Jacob Pulido

El analista de negocios de moda inició su conferencia con la siguiente declaración: “Todo mundo quiere diseñar, pero pocos quieren vender”.

Con esta frase como lema inicial, el experto en emprendimiento ahondó en que uno de los principales problemas a los que se han enfrentado los diseñadores de moda en México es que centran sus esfuerzos en el área creativa, sin desarrollar un plan de negocios y que eso es un error porque para que una marca funcione debe de ser vendible. Como prueba compartió que 8 de cada 10 empresas mexicanas fracasan en los dos primeros años. No obstante, 8 de cada 10 estudiantes quieren lanzar su propia marca, quieren emprender.

El experto apunta a que en 2019 se debe fomentar la cultura del emprendimiento y dejar de lado la cultura de la improvisación que ha dañado a la industria en el país. Este tipo de pensamiento que integra el negocio al área creativa implica desde la preparación, hasta la repartición del trabajo y, por supuesto, la constante capacitación.

“El emprendimiento es un estilo de vida. Es una manera de pensar y un enfoque muy distinto al de un empleo de 9 a 6”, expresó Pulido. Al respecto, acentúa que cuando se sale a ver las tendencias y a estudiar la competencia no hay que ver los productos como consumidor, sino como productor, lo que cambiará su visión sobre su propia marca. Asimismo, expresa que en la industria en el país se tiene la costumbre de querer hacer todo, hacer cada paso del proceso, pero que eso es precisamente lo que evita que se logre un gran crecimiento. Al contrario, comenta que la meta es tener un negocio que funcione sin tener que estar ahí, por lo que primero hay que hacer que funcione el negocio y pensar en la marca de moda como una propuesta de valor, para después trabajar en su posicionamiento y su prestigio.

Predicción de tendencias / WGSN por Rosalina Villanueva

La analista dio un pequeño salto al futuro acentuando las reflexiones para la temporada otoño-invierno 2019 – 2020. Villanueva habló de una industria que debe, sobre todo, aprender a ser más flexible. El contexto que envuelve a la moda hoy en día se encuentra lleno de cambios, de opuestos y de problemáticas que no permiten que haya una visión en línea recta sobre lo que se viene, sino una mezcla de todos los elementos que la conforman. La individualidad del consumidor es uno de los puntos a destacar, ya que las personas están apostando por la independencia, por la expresión de su estilo sin injerencias externas y por la autenticidad interna y externa. La búsqueda de su estilo insignia”.

Asimismo, la industria se va a ver influenciada por la migración moderna que trae consigo nuevas ideas, nuevas culturas y más presencia étnica. Pero a la vez, trae una ola de patriotismo, de deseo de representar tu país de origen. El calentamiento global también marca una diferencia en la manera de pensar de los consumidores, quienes se vuelven más conscientes y buscan acercarse a marcas que tengan prácticas sostenibles.

Hay dos elementos clave que definen la visión social en la actualidad. Según la experta el futuro está en los sentimientos. “El coeficiente emocional en las empresas va a ser mas buscado que el coeficiente intelectual”, comentó Villanueva. Al respecto explicó que la estabilidad emocional es más valorada y que los nuevos roles que se abren en las empresas requieren una más alta inteligencia emocional, además de que vivimos en una época de alta ansiedad. El otro elemento consiste en que nos encontramos en era del off/on y el lujo es tener la posibilidad de estar desconectado, estar en línea ya no es un lujo, sino una necesidad.

La analista precisa que esto va de la mano con la situación de evolución que se vive en el retail, en la que se están juntando el mundo análogo y el digital. En particular destaca que una de las estrategias más exitosas que ha presentado el comercio minorista actual está en dar la posibilidad de comprar en línea e ir a recoger a la tienda, porque resulta común que una vez que el consumidor se encuentra en la tienda física es probable que compre algo adicional a lo que fue a recoger, aumentando tanto las ventas como el engagement.

Photo credit: Intermoda
 

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