La emprendedora que busca impulsar el diseño latinoamericano

Fundadora de Caravana Americana y de la tienda Lago, Gina Barrios se ha dedicado a posicionar el talento latinoamericano a través de distintas iniciativas que atraigan el interés internacional.

Con motivo de la más reciente edición de Caravana Americana, que se llevará a cabo en Frontón México del 6 al 8 de marzo, y la celebración del aniversario de la boutique ubicada en Av. Masaryk, FashionUnited conversó con Gina sobre su pasión por el diseño, su trayectoria en la industria y sus próximos planes.

De diseñadora de joyas a impulsora de diseño

“Todo nace por la joyería”, cuenta Gina en entrevista. Desde que se dedicaba por completo al diseño de su marca de joyería, Ishi, Gina cuenta que le apasionaba combinar talentos en una misma pieza. En sus colecciones utilizaba a veces hasta ocho diferentes técnicas y combinaba el talento de un artesano en piel, con el de otro en plata, o bien en macramé o en seda. Hacer esa curaduría de talento en cada pieza de joyería fue el inicio para que ahora haga esa curaduría en la que se ha convertido en una de las ferias más importantes de diseño latinoamericano.

Además de la búsqueda de personas talentosas, su segunda gran inquietud ha sido la internacionalización del diseño. La diseñadora cuenta que a los 21 años ella comenzó a exportar al realizar viajes a distintas ferias en el mundo, como Los Ángeles, Nueva York y Tokio. Algo que notó en estas experiencias es que no habían diseñadores latinoamericanos y si llegaba a haber uno es porque no vivía en un país de Latam.

Esta inquietud la mantuvo durante mucho tiempo y cuando volvió a vivir a México, después de pasar un tiempo en Estados Unidos, regresó con la idea de replicar el concepto del Brooklyn Flee Market. Con esto en mente, comenzó a invitar a distintos diseñadores a que se unieran como ella lo hacía con su marca de joyería a un nuevo concepto. Este proyecto fue la Lonja Mercantil, que en su primera edición, en agosto de 2010, tuvo 25 creativos participando y fue el primer paso para posicionar el diseño mexicano en México. “Este evento sirvió para demostrarle a México el talento que hay aquí, para unir fuerzas y para que empezaran los mexicanos a consumir producto mexicano de calidad. Queríamos cambiar la idea e impulsar que lo mexicano es algo que vale la pena consumir y ponerlo de moda. Y lo logramos”.

Impulso internacional

La Lonja Mercantil fue el primer proyecto que le demostró a Gina que no estaba equivocada y que en el país había gran talento y calidad en diseño. Después de 5 años y casi 20 ediciones del evento, Gina se separa de sus socias de la Lonja Mercantil por diferencias en la visión del evento.

Un año después, apuesta por un proyecto que llevaba mucho tiempo queriendo crear y que era el momento de emprender: Caravana Americana. “Yo ya traía la idea de hacer una feria profesional. Sabía que habían muchos diseñadores mexicanos con gran potencial de exportar. Me tardé un año en recuperarme y entonces cree Caravana, que fue un éxito desde la primera edición”, cuenta Gina.

Durante el año que trabajó en el proyecto pasó por distintos conceptos, desde hacer una feria totalmente internacional, hasta hacerla exclusiva de México. La segunda opción le gustaba más, pero pensaba que podía quedar demasiado chica como para atraer a un público internacional grande. Es así como decidió hacer una feria de nicho dedicada al talento latinoamericano.

Dentro de los retos que aún enfrenta, destaca el tema de los compradores internacionales. Aunque ya visitan la feria alrededor de 450 compradores, comenta que aún le falta atraer a muchos más. Uno de los dos obstáculos que ella ha visto para superar este reto es que las fechas de la feria coinciden con el final de la semana de la moda de París, por lo que está considerando cambiar la fecha en ediciones futuras para que sea al principio del calendario de la moda internacional. El segundo es que aún hay muchos prejuicios e ideas preconcebidas de lo que se cree que significa el diseño latino. “Yo tengo que comunicar con más fuerza que el diseño latinoamericano es diseño moderno y contemporáneo. Algunos diseñadores usan diseños tradicionales y autóctonos, pero otros no. Y esa es la dificultad de comunicar qué es el diseño latinoamericano”, cuenta Gina.

La boutique que fundó en 2013, Lago, en la calle de Emilio Castelar, en la colonia Polanco, solía reflejar su historia a través de las ferias internacionales promocionando su joyería. Gina cuenta que esta tienda solía tener piezas de todo el mundo, de diseñadores japoneses, turcos, griegos y franceses, entre otros. Sin embargo, desde 2016, cuando inicia con Caravana Americana es que decide fortalecer un mensaje de congruencia con el movimiento y, a la vez que muda la tienda a Av. Masaryk, transforma el concepto en una tienda dedicada a productos hechos en latinoamérica.

Aunque confiesa que aún hay mucho trabajo por hacer para que los consumidores acepten y pidan más diseños realizados en la región, Gina se siente muy optimista sobre lo que está por venir para el diseño proveniente de esta parte del planeta. Por eso, ella ve como su misión posicionar a los diseñadores latinoamericanos a nivel mundial y elevar el orgullo de lo Hecho en Latinoamérica.

Photo Credit: Cortesía Gina Barrios

 

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