De Italia a Inditex: Europa “aislada” frente el coronavirus

Madrid – Que Estados Unidos, de manos de su presidente Donald Trump, haya decidido cancelar todos los vuelos entre el país y Europa durante los próximos 30 días solamente sirve para ejemplificar el aislamiento al que se encaminan los países europeos. Cuyos intentos para amortiguar la “pandemia” por coronavirus que empieza a asolar gran parte del continente, pasan por la puesta en marcha de medidas de contención nunca antes vistas. Al tiempo que las grandes compañías, y todas aquellas que pueden hacer uso de él, intentan en la medida de lo posible recurrir a herramientas de trabajo en remoto (teletrabajo) en un último intento por no detener por completo su producción.

Desde el segundo de los países del mundo más afectados por el coronavirus, Italia, que acumula más de 12.000 casos de personas infectadas, se anunciaba ayer el cierre de todos los negocios y el cerrojo a toda actividad económica “no indispensable” como medida extrema con la que contener la enfermedad, desbordada desde hace días en regiones como Lombardía. De esta medida quedan exentas supermercados y farmacias, que podrán continuar con su actividad. “No es necesario salir corriendo al supermercado a hacer la compra”, anunciaba en un mensaje televisado el primer ministro italiano Giuseppe Conte. “Italia está demostrando ser una gran comunidad, unida y responsable”, apostillaba el político italiano. “En este momento todo el mundo nos mira, en primer lugar por el número de contagios, pero también porque estamos tomando medidas rigurosas. Mañana no solo nos mirarán sino que nos admirarán y nos tomarán como ejemplo de un país que, con responsabilidad, ha conseguido superar esta pandemia”.

Las cuarentenas “autoimpuestas” en Italia

Con multitud de rostros conocidos abogando a través de sus redes sociales a que la población permanezca en sus hogares y no contribuyan a la expansión del brote, las estrictas medidas en Italia se anunciaban después de que cadenas como Benetton ya decidieran comenzar a clausurar sus tiendas. Cuna de importantes multinacionales de la industria textil, especialmente vinculadas al sector del lujo, la epidemia que está conmocionado a Italia ha hecho que sean muchos los nombres conocidos y compañías que han comenzado a aportar grandes sumas económicas con el fin de ayudar a luchar contra el coronavirus.

Entre ellos, encontramos a un Giorgio Armani que durante la pasada edición de la Semana de la Moda de Milán debía celebrar su desfile a puerta cerrada, y que acaba de donar 1,25 millones de euros para combatir el brote. Cifra que irá destinada a hospitales italianos y otras organizaciones especializadas en la lucha contra el coronavirus. Al lado del célebre diseñador, encontramos nombres como el de la influencer Chiara Ferragni, impulsora de una campaña con la que ha logrado recaudar más de 3,6 millones de euros que serán donados al hospital de Milán. Así como el de otras compañías y firmas de moda como Bvlgari, Dolce&Gabbana, Versace, LVMH o Kering. Que si comenzó haciendo una donación de 1,08 millones de dólares destinados a la Fundación de la Cruz Roja de Hubei, epicentro de la enfermedad, anunciaba ayer la donación de otros 2 millones de euros en su lucha contra el coronavirus.

“En respuesta a la grave propagación del virus en Italia, y ante la evidencia del importante papel que el país juega para Kering, las diferentes marcas del grupo han unido esfuerzos para apoyar las labores dirigidas a detener la propagación del Covid-19”, anunciaban desde la multinacional francesa a través de un comunicado. “Kering, sus marcas italianas y todas aquellas con actividades significativas en el país (Gucci, Bottega Veneta, Saint Laurent, Balenciaga, Alexander McQueen, Brioni, Kering Eyewear y Pomellato) realizarán una donación conjunta por valor de 2 millones de euros. Fondos que se destinarán a algunas de las principales organizaciones médicas de país y de otras de carácter local ubicadas en las cuatro áreas donde el Grupo y sus marcas están más presente, las regiones de Lombardía, Véneto, Toscana y Lacio”. Terminando queriendo expresar “su cercanía con todos los afectados por la propagación de este virus”.

Cierre de showrooms, agencias de comunicación y de empresas

Desde España, donde se ha producido un considerable aumento de los casos oficiales de contagiados desde el pasado 8 de Marzo, hacía días que venían sucediéndose las alertas sobre los problemas de coordinación de los organismos públicos al frente de la contención del brote. Todo ello al mismo tiempo que las principales multinacionales españolas de la moda, como Inditex, Mango y Tendam, habrían estado actualizando sus estrategias productivas como manera de afrontar la paralización de la industria china.

Aquellas primeras medidas se producían en un contexto muy diferente, cuando la enfermedad se veía todavía lejana y preocupaba más la idea de un posible desabastecimiento que el de la paralización total de las empresas. Extremo para el que ya comienzan a organizarse las principales compañías del sector, siendo especialmente complejo para aquellas PYMES que no cuenten con sistemas de trabajo en remoto ya implantados. O que por su propia modalidad de empresa les sea imposible el trabajo desde casa.

Así, al tiempo que la Comunidad de Madrid, uno de los principales focos nacionales, decretaba el cierre de guarderías, colegios y universidades; se anunciaba la clausura a partir de hoy jueves de los principales museos de la capital, como el Museo del Prado, el Reina Sofía y el Thyssen. Todo ello mientras se baraja con la posibilidad de “cerrar” completamente la región, y compañías especializadas del sector, como showrooms, agencias de comunicación y empresas, reducen su actividad económica al mínimo y priorizan el trabajo en remoto. Con compañías de la talla de El Corte Inglés o Inditex poniendo en funcionamiento sus respectivos planes de contingencia frente al coronavirus.

Del "comité de crisis” de El Corte Inglés al teletrabajo de Inditex

Entre las últimas noticias conocidas, fuentes cercanas al grupo de grandes almacenes, consultadas por El Confidencial, adelantaban ayer 11 de marzo que el consejero delegado de la compañía, Víctor del Pozo, ya habría solicitado la creación de un comité de crisis desde el que afrontar la situación de “pánico general” y de una caída prolongada de la facturación. Situación que la compañía ya habría comenzado a experimentar en su centro de Castellana —el principal activo del grupo—, donde estaría registrando un desplome de su facturación de hasta un 18,9 por ciento.

Por otro lado desde Inditex, considerado el principal grupo textil del mundo, estarían impulsando el teletrabajo para todos los empleados de su sede central en Arteixo. Al tiempo que limita las visitas e impone una mayor separación en los turnos de comedor. Medidas que se acompañan de la supresión del servicio de autobuses para empleados o la de la utilización del gimnasio. La multinacional, según diferentes fuentes como ABC o La Voz de Galicia, también habría prohibido los viajes a “zonas de riesgo” entre las medidas para combatir la expansión del coronavirus. Iniciativas que implantará durante un periodo inicial de 15 días, tras los que podrán continuar prolongándose en función de los acontecimientos, y que, aseguran, no interferirían en el normal funcionamiento del grupo ni en la presentación de sus resultados fiscales, previsto para la próxima semana.

De Alemania a Dinamarca: las medidas en los otros países de la Unión

Además de en Italia y en España, los demás países de la Unión ya han puesto en funcionamiento diferentes planes con los que intentar controlar la expansión del brote dentro de sus fronteras. Desde Alemania por ejemplo —donde continúan esperanzadoramente bajas las cifras de fallecidos— su canciller Angela Merkel anunciaba que entre el 60 y el 70 por ciento de la población del país podría terminar infectada con el nuevo coronavirus, descartándose el asilar Alemania como se ha hecho con Italia, y apostando por una táctica que lo que evite sea la saturación de los servicios públicos de salud.

Mientras tanto otros países, como Austria, Dinamarca, República Checa o Polonia, decretaban igualmente el cierre de colegios y universidades en diferentes grados. Con Austria descartando el de los centros de educación primaria y República Checa el de las guardarías, como medida con la que evitar que el peso del cuidado de los niños recaiga sobre los abuelos, el grupo demográfico de mayor riesgo. En el otro extremo, gobiernos como el de Dinamarca, país con ningún fallecido y 516 contagiados, pero con una población cercana a los 5,6 millones. Cuya primera ministra, Mette Frederiksen, anunciaba igualmente ayer el cierre de todas las aulas, bares y discotecas del país, así como el envío a casa, a partir del viernes, de todos los funcionarios “no esenciales”.

Photo Credits: Gran Vía de Madrid, Pixabay.

 

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