Desigual se alía con Ottolinger en una cápsula colaborativa

Habitual de la Semana de la Moda de París, la firma berlinesa se suma a la creciente lista de marcas colaboradoras que está logrando atraer a su universo la compañía española.
Moda
Christa Bösch y Cosima Gadient, diseñadoras de Ottolinger. Credits: Peter Lindbergh Foundation, por cortesía de Desigual.
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Madrid – Desigual continúa dando alas a su particular, y cada vez más elevada, política de colaboraciones, y anuncia en esta ocasión su alianza con la berlinesa Ottolinger. Firma más que habitual del calendario, oficial, de la Semana de la Moda de París, junto a la que, siguiendo con las directrices de sus estrategias y anteriores alianzas colaborativas, ha desarrollado una colección cápsula, a partir del archivo histórico de la compañía española, fundada en Barcelona en 1984.

Completando este anuncio, según se han encargado de remarcar desde la misma Desigual, la colaboración que han terminado de establecer con Ottolinger nace sobre la particularidad de que la pareja de sus creativas fundadoras, Christa Bösch y Cosima Gadient, lanzaron en 2015 la firma desde Berlín, a partir de una visión creativa y metodológica tan singular y propia, como la de mantener enfocada la creación de sus distintas colecciones a partir de elaborados y estudiados procesos de deconstrucción, tanto aspiracional como formal, de la sastrería y de la moda tradicional. Un proceso para el cual, añaden desde la compañía española, ya en sus principios Bösch y Gadient se dedicaron a adquirir prendas vintage de Desigual en plataformas de segunda mano, para a partir de ellas desmontarlas, reinterpretarlas y reconfigurarlas, para dar paso a piezas de nueva creación, marcadas por su propio imaginario creativo. Una herencia de la que bebe justa y muy especialmente esta colaboración, y que permite además presentarla, enfatizan, como una alianza “orgánica” entre el gusto por el “upcycling” de las fundadoras de Ottolinger, y el universo y los códigos y la herencia y el archivo de Desigual. Unas pulsiones todas estas que cristalizarán en una colección cápsula colaborativa, desarrollada a partir de ese mismo archivo de la marca barcelonesa.

“Con Ottolinger, Desigual continúa desarrollando una estrategia que convierte su patrimonio creativo en una plataforma para la innovación y la colaboración internacional”, enfocándose para ello y en todo momento en tratar de establecer “alianzas con marcas que están definiendo la moda contemporánea”, señalan desde la compañía española a través de un comunicado. Unas declaraciones que completan subrayando cómo, y ahora de la mano de la firma berlinesa, Desigual “sigue proyectando su creatividad internacionalmente, reforzando su relevancia cultural y consolidando un posicionamiento cada vez más global”, a partir de una cápsula colaborativa que “refleja una visión compartida entre ambas marcas”. Una perspectiva arraigada sobre el principio de “entender ‘el archivo’ como un recurso vivo capaz de generar nuevos códigos estéticos, extender el ciclo de vida de los materiales y abrir nuevas posibilidades para el diseño contemporáneo”.

Lanzamiento, el 3 de septiembre

Sin adelantar todavía imagen alguna sobre las prendas que formarán parte de esta cápsula, desde Desigual lo que sin embargo ya adelantan es que la colección pasará a estar disponible a partir del próximo 3 de septiembre. Fecha en la que podrán adquirirse las piezas de esta cápsula colaborativa, sobre la que igualmente también señalan que llegará integrada —siguiendo con lo ya señalado— por prendas procedentes del archivo de Desigual, reinterpretadas por las manos y por la visión creativa de las diseñadoras fundadoras de Ottolinger. Un proceso de reformulación, que apuntan que como resultado ha dado unas “piezas exclusivas confeccionadas artesanalmente en Barcelona”.

Para abordar todo ese proceso, apuntan desde la compañía española que Bösch y Gadient han estrado trabajando mano a mano con el taller de diseño de Desigual en Barcelona, escogiendo prendas de archivo y de inventario, valorándolas por sus estampados, colores y la calidad de sus materiales. Unas piezas que posteriormente fueron desmontadas y reconstruidas, de manera artesanal, para terminar de configurar las siluetas deconstruidas por las que se van a caracterizar las prendas de esta colección cápsula colaborativa. Unos diseños que, en respuesta, reflejarán esas dos pulsiones creativas a las que apuntábamos, ejercidas de un lado y del otro por Desigual y por la firma berlinesa y su pareja de reconocidas diseñadoras.

“Las nuevas piezas”, declaran al respecto desde la multinacional de la moda española, “reflejan el inconfundible lenguaje creativo de Ottolinger”. Pero lejos de quedar ahí, advierten, en sus “materiales, estampados y colores mantienen la esencia de Desigual”. ¿El resultado? Una “colección que dialoga entre el legado de la marca y una nueva mirada sobre la moda contemporánea”, y con la que Desigual “continúa acercando su universo creativo a nuevas audiencias, manteniendo vivo su espíritu innovador y su capacidad para reinterpretar el diseño desde perspectivas diversas”, a través de “este tipo de colaboraciones”.

Una estrategia, para avanzar sobre tres objetivos

Esta colaboración entre Desigual y Ottolinger habría que situarla en el marco de la ofensiva por la revalorización y la elevación de la marca, y de sus colecciones, en la que desde Desigual se mantiene asentados desde el ya histórico desfile celebrado en Barcelona, el 6 de junio de 2024. Una presentación la de entonces, para la colección Primavera/Verano de 2025, que llegó para suponer un antes y un después dentro del histórico de la compañía barcelonesa, primero como culminación de su plan de relanzamiento, y segundo como punto de partida de esa cuidada estrategia dirigida a la elevación de la marca y de sus propuestas de moda. Un objetivo sobre el que comenzaron a firmar nuevos hitos, primero, con el anuncio del lanzamiento de “Studio”, su nueva línea de moda “premium”; y después, con sus primeras alianzas colaborativas con firmas emergentes de naturaleza internacional.

En este sentido, para julio de 2025 desde Desigual informaban de su alianza para el diseño de una colección cápsula con la firma neerlandesa Botter. Una colaboración que podríamos situar como la primera de esta serie de alianzas internacionales con diseñadores emergentes, pero con ya una cierta proyección, y a la que le seguirían la anunciada junto a la parisina Egonlab, en noviembre del mismo año; con la diseñadora ucraniana, afincada en Londres, Masha Popova, en enero de este 2026; y ahora y finalmente la apuntada con la berlinesa Ottolinger.

A pesar de situarse de este modo bajo el paraguas de esa estrategia para la “premiunización” de Desigual, esta política de colaboraciones forma por sí sola una estrategia propia dentro del grupo de modas barcelonés de Thomas Meyer. Y es que lejos de quedar ahí, y como reconocen desde la misma multinacional de la moda española, hasta tres son los objetivos sobre los que la compañía está tratando de avanzar, a cada nueva colaboración que establece con una de estas nuevas marcas y jovenes diseñadores internacionales. Unas metas que pasan, primero y continuando con lo señalado, por reforzar el posicionamiento internacional de Desigual; segundo, por conectar con las nuevas generaciones de consumidores, a partir de la reinterpretación de sus archivos por las nuevas voces más destacadas del universo de la moda; y tercero, por igualmente reforzar el posicionamiento y aumentar la visibilidad de Desigual en determinados mercados clave para la compañía, como así se presentan los Países Bajos, Francia y Alemania.

Dando respaldo a estas interpretaciones, “con esta alianza, la compañía sigue apostando por colaborar con marcas que aportan nuevas miradas creativas en regiones importantes para Desigual, como en este caso es Alemania, uno de los mercados principales para Desigual, tanto a nivel online como en tienda física”, ponen en valor desde la compañía española. Y eso sin olvidar el que “además, con esta estrategia la marca sigue conectando con algunas de las nuevas generaciones de diseñadores más relevantes del sector y reforzando su posicionamiento internacional”, en un “momento clave para su futuro”, y en el que la compañía se mantiene enfocada en la “renovación de su imagen, de sus colecciones, de sus espacios… con el objetivo de atraer a una nueva generación de consumidorxs”.

En resumen
  • Desigual se ha asociado con la marca berlinesa Ottolinger para una colección cápsula que reinterpreta el archivo de la compañía española, fusionando el "upcycling" de Ottolinger con la herencia de Desigual.
  • La colaboración entre Desigual y Ottolinger se basa en la visión compartida de entender el archivo como un recurso vivo para generar nuevos códigos estéticos y extender el ciclo de vida de los materiales y los diseños, con piezas confeccionadas artesanalmente en Barcelona.
  • Esta estrategia de colaboraciones de Desigual busca reforzar su posicionamiento internacional, conectar con nuevas generaciones de consumidores y aumentar su visibilidad en mercados clave, como en este caso Alemania, donde Ottolinger cuenta con una creciente influencia, al igual que en Francia, donde participa de manera habitual dentro del calendario oficial de la Semana de la Moda de París.
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