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La apoteosis de la Alta Costura: Demna desnuda a Balenciaga

Por Jaime Martinez

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Moda

Balenciaga, 53ª colección de Alta Costura. Credits: Balenciaga.

Madrid – Como una de las grandes protagonistas de esta última edición de la Semana de la Alta Costura de París, la histórica casa francesa, de ascendencia española, Balenciaga, descubría este miércoles, 26 de junio, su 53ª colección de Alta Costura. Propuesta desde la que en esta ocasión Demna, el actual director creativo de la firma, ha salido a desnudar las singularidades sobre las que se asienta la obra del gran maestro español, y fundador de la casa, Cristóbal Balenciaga, trazando un íntimo relato entre esta y su propio universo y lenguaje creativo.

Con una única presentación anual de su línea de Alta Costura, desde que la casa se decidiera a recuperarla, 53 años después, en julio de 2021, los desfiles de cada una de las diferentes propuestas de esta línea de la casa Balenciaga han pasado a destacarse, edición tras edición, como una cita ineludible dentro de cada uno de los distintos calendarios oficiales de la Semana de la Alta Costura de París. Y es que a la excepcionalidad de poder descubrir la única propuesta de Alta Costura que la legendaria casa de modas presenta al año, se suma el gran atractivo y los estimulantes gestos con los que el georgiano Demna, director creativo del departamento de diseño de Balenciaga desde 2015, ha logrado venir reinterpretando la obra del gran maestro español. Un propósito para el que si sorprendentes habían venido siendo las maneras, brillantísimas, de hacerlo durante las tres colecciones previas de Alta Costura que el georgiano ya había presentado, año a año, para la casa desde 2021; ahora Demna ha vuelto a ofrecer una lección magistral, entrando a nuevamente revisitar, ya no las formas, sino algunos de los códigos principales que se encargan de sostener la descarada e irresistible elegancia que siguen descubriendo los modelos de Cristóbal Balenciaga. Unas piezas que siguen mostrándose impasibles ante el paso del tiempo, y de las que Demna ha terminado por desnudar y por poner ante nuestros ojos su propia alma y esencia, desde una colección que más que colección se descubre como un brillantísimo ejercicio, indispensable para todo aquel que sienta atracción por la obra de Cristóbal Balenciaga, desde el que poder conocer, entender, descubrir y analizar las particularidades y características de la producción artística del maestro de Guetaria.

Balenciaga, 53ª colección de Alta Costura. Credits: ©Launchmetrics/spotlight.
Balenciaga, 53ª colección de Alta Costura. Credits: ©Launchmetrics/spotlight.
Balenciaga, 53ª colección de Alta Costura. Credits: ©Launchmetrics/spotlight.
Balenciaga, 53ª colección de Alta Costura. Credits: ©Launchmetrics/spotlight.
Balenciaga, 53ª colección de Alta Costura. Credits: ©Launchmetrics/spotlight.

Desde esta manea más amplia, y profunda, de enfrentarnos al análisis de esta colección de Alta Costura, no deja tampoco de resultar interesante como este mismo ejercicio parece tomar fuerza desde las críticas que, de manera además incesante, no dejan de apuntar a la supuesta falta de “respeto” y de conocimiento de Demna hacia la obra y la historia de Cristóbal Balenciaga y de su casa de modas. Unas críticas que no compartimos, y frente a las que ahora el diseñador georgiano parece haberse decidido a dar un penúltimo golpe sobre la mesa, a través de su trabajo, aclarando punto por punto las formas en las que ha entrado a revisitar la esencia de la obra del diseñador español. Una producción que, naturalmente, ha puesto en el contexto de los nuevos tiempos, y en el de su propio lenguaje creativo, sin que ello haya terminado por contradecir ni entrar en asincronía con los principios de la Balenciaga de Cristóbal Balenciaga. Una casa cuyos valores más bien Demna logra revitalizar y acercar más que nunca a los nuevos tiempos, desde esta excepcional colección de Alta Costura, que así lo es por sus intenciones, por sus formas y por los procesos que ha llevado a la ideación de cada uno de sus igualmente excepcionales diseños, contemporáneos y urbanos en su cuerpo, pero en su alma atemporales y perfectamente atados a los valores y principios de la Alta Costura.

“Esta colección de Alta Costura es un tributo a los códigos de la vestimenta de la subcultura, como influencias importantes dentro de mi vocabulario de moda”. Partiendo de esa primera intención, detalla el mismo Demna a través de una nota explicativa hecha pública por la dirección de la casa Balenciaga, para terminar de dar forma a la colección, “elegí cuatro elementos permanentes durante las últimas dos décadas de colecciones de Cristóbal Balenciaga, y los apliqué a la estética de mi producción, creando un puente entre la elegancia y la silueta características de Balenciaga, y mi estilo personal”. Cuatro elementos que se descubren en respuesta tan propios de la Balenciaga de ayer, como de la que presentó este miércoles su última colección de Alta Costura en París, y que, concreta el diseñador georgiano, responden a la presencia de las “mangas en 3/4, a un enfoque en el perfil de las siluetas y en las formas en capullo, a unos sombreros extravagantes e incluso excéntricos, y a la innovación en los tejidos”.

Balenciaga, 53ª colección de Alta Costura. Credits: ©Launchmetrics/spotlight.
Balenciaga, 53ª colección de Alta Costura. Credits: ©Launchmetrics/spotlight.
Balenciaga, 53ª colección de Alta Costura. Credits: ©Launchmetrics/spotlight.
Balenciaga, 53ª colección de Alta Costura. Credits: ©Launchmetrics/spotlight.
Balenciaga, 53ª colección de Alta Costura. Credits: ©Launchmetrics/spotlight.

Entre camisetas “al óleo” y vestidos de bolsas de plástico fundidas

Con esta suma de cuatro elementos capitales como elementos vertebradores de todo el conjunto de la colección, empezando ya a descifrar sus códigos, en materia de color la colección de Alta Costura de Balenciaga se descubre sobre una paleta “fusión” entre los universos cromáticos de Demna y de Cristóbal Balenciaga, con el “negro Balenciaga”, tan interiorizado y asimilado como propio por Demna, como elemento dominante. Un protagonismo que comparte bajo el paraguas de esta propuesta junto a acentos en grises piedra, en toda una clase distinta de intensidades de azules, en rosas, rojos, dorados… y en hasta un sutilísimo naranja flúor que, presente desde el forro interior de una chaqueta, no deja de retrotraernos y de llevarnos hasta ese icónico vestido cóctel que se exhibe como parte de los fondos del Museo Cristóbal Balenciaga de Guetaria.

Más allá de estos acentos de color, si subversivo resultó Balenciaga en el París de mitad y de la segunda mitad del siglo XX, con sus elegnatísimos y espectaculares patrones, de líneas completamente revolucionarias para tanto aquellos tiempos como para los actuales, del mismo modo lo entra a resultar ahora Demna al frente de su casa de modas, apostando, siguiendo con la lección aprendida, por dar paso a nuevas y vibrantes siluetas. Cuestión que, sumando y combinando los tres primeros de esa serie de cuatro puntos capitales a los que señalaba el mismo diseñador georgiano, se pone en evidencia desde esta colección desde diseños de mangas en 3/4, voluminosos y de formas orgánicas y envolventes, y todo ello bajo la alargada sombra y huella de unos tocados imposibles que alcanzan incluso a entrar en el terreno del surrealismo. Unos diseños entre los que no faltan grandes pamelas de vuelo bajo, en acabado en nido de plumas o en efecto sudadera, o unas llamativas máscaras de mariposas; broches para una serie de estilismos entre los que no faltan las siluetas columna o globo, y a las que el propia Demna suma unos perfiles propios, directamente surgidos de los hábitos contemporáneos del vestir, y que encontraremos construidos con la suma de pantalones y chaquetas anudadas sobre la cintura, pero en lo que realmente no son piezas superpuestas, sino únicas y con todo formando parte de una única pieza.

Balenciaga, 53ª colección de Alta Costura. Credits: ©Launchmetrics/spotlight.
Balenciaga, 53ª colección de Alta Costura. Credits: ©Launchmetrics/spotlight.
Balenciaga, 53ª colección de Alta Costura. Credits: ©Launchmetrics/spotlight.
Balenciaga, 53ª colección de Alta Costura. Credits: ©Launchmetrics/spotlight.
Balenciaga, 53ª colección de Alta Costura. Credits: ©Launchmetrics/spotlight.

Sumando a esta irrupción de la estética más contemporánea, lo provocador que igualmente supone ahondar en la presencia del hombre dentro del ámbito de la Alta Costura, un terreno cada vez menos exclusivo de la mujer gracias a ejercicios y apuestas como esta de Demna en Balenciaga, es en la cuestión de la materialidad, vital dentro del histórico de la casa y de la labor como modista de Cristóbal Balenciaga, donde terminan de mostrarse las dos puras almas sobre las que se asienta la colección. La irreverente, contemporánea y urbana, imprimida por Demna; y la sutil y elegante, herencia de la historia de la casa. Almas ambas unidas por ese negro, y por esa firmísima apuesta por la innovación, por la vanguardia y por la excelencia, y que es la que lleva a que, como piezas clave de esta colección, se presenten distintos diseños circulares confeccionados a partir de prendas recuperadas y recicladas; camisetas con estampados pintados a mano al óleo; una camisa en inspiración franela, pero confeccionada realmente en la técnica del bordado en seda “silk tuffetage”; un abrigo de pelo sintético, teñido a mano, azul eléctrico que ha requerido 2,5 meses de trabajo para su confección; un vestido negro recubierto de lágrimas de vidrio reciclado; o un vestido ajustado, modelado y sin costuras, de cuero flocado en negro, en lo que resulta en un efecto en acabado tipo terciopelo, y que se cierra con un collar original extraído de Cristóbal Balenciaga de 1960.

Si esta serie de piezas ya dan buena muestra de la excelente producción que se oculta tras cada uno de los diseños de esta colección, ahondando sobre esto mismo, cada una de esas desaliñadas prendas urbanas que forman parte de esta colección, realmente se encuentran forradas en su interior en satén de seda. Un ejercicio que permite terminar de realzar sus formas, y que vuelve a retrotraernos a ese ejercicio primoroso, y oculto, que se oculta tras cada una de las piezas de archivo diseñadas por Cristóbal Balenciaga. Figura cuya alargada sombra así pues sobrevuela a lo largo de cada uno de los elementos que integran esta colección, sobre la que también es de necesidad subrayar como piezas clave al vestido blanco de corte columna, confeccionado a partir de bolsas de plástico derretidas y recicladas; al vestido de cuero, creado de una sola pieza y sin costuras, sujeto desde un gran imperdible; al vestido de aluminio dorado sujeto a la femineidad del cuerpo de quien lo porte; al elegantísimo vestido de pieles, sintéticas, pero confeccionado en el tradicional patrón en espiga y siguiendo con los métodos artesanales de la industria peletera; o, como broche de oro además de la colección, y del desfile, a un “efímero” vestido globo, cuyos volúmenes y pliegues parecían hacer referencia a dos de las construcciones más emblemáticas de Cristóbal Balenciaga, a sus vestidos en corte globo y a sus vestidos en corte de rosa.

Balenciaga, 53ª colección de Alta Costura. Credits: ©Launchmetrics/spotlight.
Balenciaga, 53ª colección de Alta Costura. Credits: ©Launchmetrics/spotlight.
Balenciaga, 53ª colección de Alta Costura. Credits: ©Launchmetrics/spotlight.
Balenciaga, 53ª colección de Alta Costura. Credits: ©Launchmetrics/spotlight.
Balenciaga, 53ª colección de Alta Costura. Credits: ©Launchmetrics/spotlight.

“La pieza final es un efímero vestido de nailon negro que solo existe durante un único evento”, concretan desde la dirección de Balenciaga. Y es que, “hecho de 47 metros de tela y ensamblado por el equipo del ‘atelier’ de alta costura desde un coreografiado proceso directamente alrededor del cuerpo” de quien lo fuera a llevar, detallan desde la casa de moda francesa, este diseño, sostienen, “está destinado a usarse solo una vez”. Una naturaleza efímera, con la que Demna vuelve a realizar un ejercicio de sutil provocación, y reflexión, enfrentando a la natural atemporalidad de la Alta Costura con la efimeridad que marca a la sociedad de hoy.

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