The New Society: del “gap” en el kidswear al desarrollo de un modelo wholesale global y una hoja de ruta hacia el retail propio
Estefanía Grandío habla enlazando producción, logística, diseño, proveedores, equipos y ventas como partes inseparables de una misma conversación, porque para ella, fundadora de The New Society, lo es.
Durante su primer embarazo en 2018, viviendo entonces en Alemania y trabajando en el área de diseño de Hugo Boss, la empresaria se lanzó a crear la que inicialmente nació como una firma de moda infantil, pero que hoy funciona ya como una estructura internacional con moda femenina, línea teen y presencia en más de 600 puntos de venta a través del canal wholesale.
En septiembre abrirán su primer córner en El Corte Inglés y ya miran hacia su primera apertura retail de cara a 2027.
El recorrido profesional de Estefanía dibuja un mapa muy completo de las distintas velocidades de la industria europea. Del fast fashion español al lujo británico, pasando por grandes estructuras corporativas donde diseño, sourcing, logística, ventas y producto terminan inevitablemente mezclándose. En Oysho formó parte de los equipos directivos que analizaban semanalmente ventas, operaciones y estrategia comercial; en Hugo Boss dirigió el área creativa de luxury leisurewear femenino desde Alemania; después llegarían Scalpers Woman, Etam o distintos proyectos de dirección creativa en paralelo mientras The New Society empezaba a crecer.
Más que romantizar esa etapa, Grandío la describe como una escuela intensiva de criterio empresarial. Habla de reuniones interminables entre departamentos, análisis constante de producto y una cultura de cuestionamiento continuo que todavía hoy condiciona cómo dirige la empresa. “Lo que se te queda es esa necesidad de cuestionarlo todo para seguir creciendo. Cuando piensas que ya lo haces todo bien, ahí te quedas estancado.”
Fue mientras se preparaba para ser madre que empezó a detectar una carencia bastante concreta en el mercado infantil. Se adentraba en las tiendas multimarca donde disfrutaba mezclando prendas de distintas firmas para conseguir lo que quería. “Yo veía que había marcas que hacían muy bien sudaderas, otras knitwear, otras una parte más romántica, pero muy pocas planteaban un total look”, explica. Y ese fue precisamente el reto que se puso al lanzar su marca.
En sus colecciones conviven denim, knitwear, baño y outerwear con prendas bordadas construidas a partir de las referencias vintage de manteles antiguos, servilletas, tejidos encontrados que nos confiesa colecciona “compulsivamente” y que después terminan convertidos en detalles de colección tras “jugar” con ellos en su sala de diseño.
Sin embargo, el foco de la charla termina desplazándose inevitablemente hacia el ámbito del retail multimarca. Para Grandío, la supervivencia de este canal sigue siendo fundamental para marcas independientes como la suya, y ahí aparecen diferencias muy claras entre mercados. Mientras en Países Bajos la red de concept stores y tiendas multimarca infantiles continúa siendo sólida, en España el canal apenas existe, debido al peso creciente de grandes grupos verticales capaces de absorber cuota gracias, principalmente, al precio.
La compañía no ha crecido a través de retail propio, en el que ya planean aventurarse durante el próximo ejercicio, sino apoyándose en una red de agentes y distribuidores que operan mercado por mercado. Actualmente trabajan con alrededor de 24 agentes entre las líneas de kids y womenswear, además de distribuidores en regiones como Asia o Canadá. Que les ayudan a mantener el contacto con los más de 600 puntos de venta con los que actualmente trabajan y que incluyen Le Bon Marché, Galeries Lafayette, Smallable, MyTheresa, Luisa Via Roma o John Lewis. “Ellos entienden cómo funciona cada país, qué tiendas tienen sentido, qué producto funciona y cómo fidelizar a los clientes. Yo sola no podría con todo”.
Ese control operativo parece casi inseparable de la personalidad de su fundadora. “Delego, pero estoy encima de todo”, reconoce entre risas. “No puedo desvincularme.” La estructura interna, de hecho, sigue siendo relativamente pequeña para el volumen internacional que maneja la empresa. Unas 20 personas cubren diseño, producción, compras, logística, wholesale, contenido digital y e-commerce.
En el mercado español, la firma ha mantenido una colaboración de largo recorrido con El Corte Inglés bajo el modelo de wholesale y el próximo mes de septiembre de 2026 inauguran su primer córner propio en los grandes almacenes.
La evolución hacia womenswear surgió, según explica, de forma menos estratégica de lo que podría parecer. Fueron las propias clientas las que empezaron a pedir versiones adultas de ciertas prendas cuando la marca todavía estaba centrada en kids. Lo que comenzó como una pequeña cápsula “mini me”, alimentada por una moda en la que madre e hija se vestían iguales, terminó creciendo hasta convertirse en una línea independiente.
En paralelo, el segmento “teen” se ha convertido en la categoría de mayor crecimiento, actuando como un puente entre infancia y edad adulta, reforzando la continuidad del cliente dentro del ecosistema The New Society.
La relación de The New Society con la sostenibilidad se construye desde la manera de entender el producto. Gran parte del imaginario de la marca gira alrededor de tejidos naturales, técnicas artesanales y prendas pensadas para acompañar el uso cotidiano desde la durabilidad. La compañía produce principalmente en Portugal, trabaja con proveedores europeos y prioriza materiales orgánicos, reciclados o naturales.
- Estefanía Grandío, fundadora de The New Society, transformó su marca de moda infantil en una estructura internacional con líneas femeninas y para adolescentes, presente en más de 600 puntos de venta y con planes de expansión retail.
- Grandío aplica una filosofía empresarial de cuestionamiento constante y análisis de producto, aprendida de su experiencia en grandes corporaciones como Hugo Boss y Oysho, lo que impulsa el crecimiento continuo de The New Society.
- La marca se distingue por ofrecer 'total looks' y colecciones diversas, con un fuerte enfoque en la sostenibilidad, utilizando tejidos naturales y producción europea, y ha crecido gracias a una red de agentes y distribuidores internacionales.